La descarga de archivos

En cuanto a la descarga de archivos por internet, hay asociaciones que luchan para que se acabe. Mientras que otras la defienden, siempre que sea gratuita y no beneficie a terceros.
La Asociación Argentina de Usuarios de Internet y la Federación Latinoamericana de Usuarios de Internet plantean que debe estar permitido y no debe penarse aquel que comparte contenido en Internet por cuestiones inherentes a la cultura y la sociedad. Sergio Salinas Porto, como representante de ambas, aclara que ellos consideran piratería cuando una persona toma ese bien cultural y lo comercializa. “El compartir está bien, pero la venta sin el permiso del autor está mal”, exclama.
Salinas Porto defiende a los artistas que no comercializan su música. Utilizan las nuevas tecnologías para poner, a disposición de todos, sus discos y ganar popularidad. Luego alcanzan beneficios económicos con los recitales. Pero recalca que las discográficas son las que se oponen a esto porque “tienen un sistema de distribución arcaico, señalan a aquellos que comparten algo. Lo que deberían hacer, es ver cómo generan un negocio distinto que vaya acorde a la realidad.”
Por su parte, el jefe del Área de Antipiratería de Sadaic, Hugo Videla, considera que el que sube música está evitando que el autor, el compositor o el intérprete cobre su derecho. Y sostiene que “todo aquel que suba un archivo debería pagar los derechos por subirlo.” Además, defiende los sitios de Internet legales que cobran un arancel para poder disfrutar de los archivos. (Ver sitios)
Ambas partes coinciden con que el comercializar archivos falsos es un delito, y que el poder político y judicial deben perseguir a las personas que llevan adelante este negocio. Sin embargo, Videla y la organización que representa consideran que lo gratuito también constituye un delito.